Durante las últimas dos décadas, los países latinoamericanos han avanzado en la expansión de sus sistemas educativos. La proporción de niños y niñas que iniciaron sus trayectorias escolares durante la primera infancia y finalizaron el nivel medio aumentó en forma considerable en prácticamente todos los países de la región. No obstante, si bien las brechas de desigualdad asociadas con la condición socioeconómica, étnica y con el área geográfica de residencia se redujeron, aún continúan siendo muy pronunciadas.
Un factor que incide en la redefinición de los desafíos que cada país enfrenta es la tendencia sostenida a extender el tramo obligatorio de escolarización. El último año del nivel inicial es obligatorio en prácticamente todos los países de la región. Venezuela (República Bolivariana de) fue pionera al establecer la obligatoriedad de la sala de 5 años en 1980, Argentina, Guatemala, Colombia y Panamá establecieron la obligatoriedad de la sala de 5 años durante el primer lustro de la década de 1990. El Salvador, República Dominicana, Paraguay y Uruguay durante el período 1996-1998; Perú y México entre 2003 y 2004; Nicaragua y Bolivia (Estado Plurinacional de) antes de finalizar la década de 2000. Costa Rica, Ecuador, Honduras, Brasil y Chile fueron los últimos países de la región en establecer la obligatoriedad del último año del nivel inicial.
En relación con la secundaria superior, Venezuela estableció su obligatoriedad en 1999. Chile y Perú, en 2003. Argentina, en 2006. Ecuador, en 2008. Bolivia, Brasil y Uruguay, en 2009. República Dominicana y Paraguay, en 2010. Honduras y Costa Rica, en 2011. México, en 2012.