Introducción
El Ministerio de Educación de Panamá busca proveer una educación de calidad, en valores y para la vida con equidad para todos a fin de contribuir a la formación integral y permanente de las personas y al desarrollo del país. Entendiendo la importancia de la toma de decisiones informadas para lograr a cabalidad la misión de asegurar un sistema educativo de excelencia, nos sumamos al Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes, PISA por sus siglas en inglés, de la Organización para la Colaboración y el Desarrollo Económico (OCDE). Este programa busca evaluar los sistemas educativos del mundo, midiendo los logros de aprendizaje de los estudiantes de 15 años, en cuanto a sus conocimientos y habilidades esenciales para la participación integral en las sociedades contemporáneas de un mundo cambiante y globalizado. El desarrollo de estas competencias en nuestros jóvenes es también una pieza fundamental para asegurar el futuro de la nación y el progreso en cada una de nuestras comunidades. Nuestra participación en PISA demuestra la importancia que el país le otorga a la educación de sus futuros líderes y ciudadanos, para el beneficio de todos.
Para completar este informe, un equipo de MEDUCA apoyado por la OCDE ha analizado la información proveniente de nuestra participación en PISA 2018, con un propósito claro: que sus hallazgos favorezcan a nuestro sistema educativo y con ello a cada uno de nuestros niños. El informe contribuye datos confiables, información y análisis para guiar las políticas, estrategias y programas educativos del Gobierno de Panamá y la comunidad educativa nacional. Para ello, este documento toma en cuenta comparaciones con otros países, incluyendo particularmente a nuestros pares en la región Latinoamericana. Lograr una evaluación comparativa con estándares globales es una de las oportunidades de aprendizaje más valiosas para todos los países que participamos en el programa PISA.
La evaluación de PISA se enfoca en las materias básicas del curriculum escolar con comparabilidadglobal: lectura, matemática y ciencias. Las pruebas PISA son diseñadas para medir, no solamente si el estudiante puede reproducir conocimiento, sino también que pueda extrapolarlo y aplicarlo en otros contextos de la vida real, lo cual requiere de las habilidades del Siglo XXI que con alta prioridad buscamos desarrollar en nuestros niños. Adicionalmente, las descripciones de las habilidades de los estudiantes se complementan con información recolectada sobre las características de cada estudiante y su entorno familiar, escolar y social, tales como salud, estatus socio-económico, actitudes hacia el aprendizaje y la escuela, recursos educativos, etc. Estos datos nos permiten observar patrones de relaciones entre los logros de los estudiantes y los factores contextuales para ayudarnos a priorizar intervenciones de impacto positivo en el país.
Uno de los hallazgos más importantes que nos indican los resultados de PISA 2018 es que en Panamá solo el 35% de nuestros estudiantes logran los niveles mínimos de competencias en lectura establecidos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible con los cuales nos comprometimos en 2015. Esto se compara con el promedio de los países de la OECD del 79%. En matemática, encontramos que solo el 19% de nuestros estudiantes logran los niveles mínimos de competencia, comparado al promedio de 63% en los países de la OECD.
Entre nuestros jóvenes entre 14 y 16 años fuera del sistema educativo oficial, apenas 3 de cada 100 aproximadamente logra estos estándares. También encontramos diferencias significativas según el índice socioeconómico, género, idiomas indígenas y no indígenas, centros oficiales y particulares, y áreas rurales y urbanas. El Gobierno de Panamá está respondiendo de manera contundente a los hallazgos contenidos en este informe, y dará seguimiento a las recomendaciones que de ellos se desprenden. Las intervenciones efectivas que responden a las necesidades detalladas aquí, incluidas en el plan de gobierno 2014-2021 incluyen: el aumento de la cobertura escolar y disminución de la deserción, la implementación de evaluaciones continuas, mejoras prioritarias en la enseñanza de lectura y matemática en los grados iniciales, y el fortalecimiento de la formación y desarrollo profesional docente. Además, cumpliremos con los esfuerzos necesarios para atender el elevado ausentismo y repitencia, y la implementación de identificación temprana e intervenciones para el reforzamiento académico oportuno para los estudiantes.
El logro de la calidad equitativa en la educación depende de todos y cada uno de nosotros, miembros de la comunidad educativa en cada en cada rincón de suelo panameño y a nivel nacional, trabajando juntos para transformar el futuro de la patria. Esperamos que la información
contenida en este informe nos ayude a todos los panameños comprometidos con la educación a cumplir nuestros mejores anhelos para el país.
Maruja Gorday de Villalobos
Ministra de Educación
Gobierno Nacional, República de Panamá