Enseñar Hábitos de Higiene y Buenos Modales a los Niños
Los buenos hábitos de higiene y los buenos modales se usan diariamente en nuestra vida cotidiana.Los buenos modales nos permiten expresarnos ante la sociedad y llenar las expectativas, tanto en lo laboral como en la vida familiar.
Diariamente podemos observar en el mundo el ejercicio docente, el cual transmite valores y conocimientos a nuestros hijos para que tengan un buen desarrollo fundamental para seguir mejorando cada día.
La enseñanza es un cambio de conducta que resulta de la práctica o de la simple repetición del hecho. Puede ser por imitación, esto es, el niño imita lo que lo que esté haciendo la otra persona y acoge como propios los valores, cualidades y conductas de aquellas personas a quienes ama. Crear hábitos significa ilustrar al niño a satisfacer sus necesidades según cierta disposición, siguiendo un orden y un horario establecidos con anterioridad. Así, el niño va asimilando lo que se espera de él y lo que él puede esperar de su situación, con lo que se evitan circunstancias diarias que pueden causar incomodidad en el hogar. Si el niño experimenta, por ejemplo, que después de comer, lavarse los dientes y ponerse la pijama es la hora de dormir, estará listo para ello y será más posible llevarlo a dormir. Poco a poco se acostumbrará a una rutina como parte de los hábitos diarios.
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