Introducción
Actualmente se vive en un mundo de cambios constantes, basado en la información que transita hacia una sociedad del conocimiento y que requiere de ciudadanos competentes en el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).
Las TIC son fundamentales para transitar de una sociedad informada a una sociedad más formada (Olivé, 2005; Olivar & Daza, 2007). Para que las nuevas generaciones adquieran las competencias que demanda el mundo moderno con relación al uso de las TIC, se requiere de docentes preparados para manejar estas herramientas con eficacia. Resulta importante que los estudiantes adquieran las competencias necesarias para el uso de las TIC, ya que según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2008) estas los pueden ayudar a desarrollar las capacidades necesarias para llegar a ser: “ciudadanos informados, responsables y capaces de contribuir a la sociedad” (p.2).
La inclusión de las TIC, sobre todo de la computadora e Internet, en los procesos educativos se realiza con el objetivo fundamental de complementar y enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje. El uso de las tecnologías en el aula favorece el aprendizaje de los alumnos debido a que aumentan su motivación, su capacidad para resolver problemas, refuerzan su autoestima y permiten una mayor autonomía en el aprendizaje (Cabero, 2004; Castaño, Maiz, Beloki, Bilbao, Quecedo & Mentxaka,
2004; Canales & Marqués, 2007).