Metodología de la Enseñanza
Además de los principios psicopedagógicos, la metodología de la enseñanza debe tener en cuenta también las dimensiones siguientes:
Dimensión innovadora
Prevé la capacidad innovadora del profesorado y favorece su flexibilidad y originalidad. El momento adecuado para ponerla en práctica es cuando se diseñan los objetivos, ya que en la proyección del aprendizaje es cuando verdaderamente se ofrecen al alumnado posibilidades de renovación. La metodología innovadora supone impulsar la actitud interrogativa de los alumnos hacia la realidad cambiante y facilitarles herramientas que los guíen hacia el pensamiento innovador más que hacia el conservador.
Dimensión flexible
Permite la entrada de nueva información, proveniente de la sociedad, la cultura y la ciencia, para actualizar de manera general los contenidos del currículo de acuerdo con los acontecimientos científicos, culturales y educativos del contexto social. Su incidencia en el diseño de la tarea didáctica significa prestar atención al aprendizaje individual, que debe respetar al máximo el ritmo propio de cada alumno.
Dimensión crítica
Tiene en cuenta que un proyecto didáctico es una acción abierta al mundo y por lo tanto, debe estar sujeto a la revisión crítica constante.
Dimensión sociopolítica
Se compromete con la realidad circundante con el fin de mejorarla.
Dimensión prospectiva
Parte del hecho de que el alumnado deberá poner en práctica lo que aprende en un momento determinado. Por tanto, es imprescindible que maneje con seguridad conceptos diversos y que sepa emplear la información y preparación que posee en una sociedad en constante cambio.
Dimensión orientadora
Considera la orientación como parte sustancial de la educación, ya que el alumnado necesita los conocimientos intelectuales, pero también orientar su trabajo de forma que aproveche al máximo sus posibilidades de desarrollo personal mediante los aprendizajes que se le ofrecen. La orientación se lleva a cabo sobre todo a través de las tutorías y del contacto cotidiano con los alumnos.
Su finalidad es atender a las necesidades individuales de los estudiantes y, por lo tanto, precisa de un diagnóstico que determine las bases de la orientación que se deba dar a cada uno de ellos.