Implicaciones del Proceso de Evaluación
La evaluación ha sido un tema muy discutido por los pedagogos, andragogos y psicoanalistas.
La evaluación es un proceso integrador, continuo en el aprendizaje, esta emplea diversos medios y estrategias que aplican al campo cognitivo, afectivo y psicomotor.
Para definir el concepto evaluación, debemos partir de que la misma es un proceso dinámico de verificación y valoración del acto docente, mediante diversos medios como: Pruebas, entrevistas, cuestionarios, análisis, solución de problemas, experimentos, investigaciones, entre otros.
La evaluación, es un proceso bidireccional encaminado a valorar el efecto de la docencia en el trabajo del discente y debe estar orientada en función del objeto, los contenidos y la metodología.
Para evaluar debemos tener en cuenta una yuxtaposición entre la escuela tradicional y la escuela nueva. En la escuela tradicional predominaba un método autoritario, memorístico, repetitivo y de control normativo. El docente utilizaba un método de aprendizaje conductista, lo que hoy día ha cambiado notablemente. Por otra parte, en la escuela nueva se asumen estrategias democráticas y dinámicas fundamentadas en la creatividad. Se fundamentan los contenidos en el constructivismo, la neurociencia, la innovación, etc. El docente es guía o facilitador. El estudiantado aprende en base a diferentes metodologías, estrategias y técnicas utilizando una gama de recursos audiovisuales y tecnológicos. Algunos de los medios estratégicos de los que se vale la enseñanza son: las investigaciones, experimentos, solución de problemas y el trabajo colaborativo, entre otros. Todas ellas muy valiosas ya que preparan al estudiante en las competencias que exige la sociedad actual.
Entre las funciones de la evaluación, debemos estar atentos a:
- Conocer los resultados del método utilizado.
- Debemos realimentar el aprendizaje. Por ejemplo: realizando discusiones, debates o resolución de pruebas para fortalecer el aprendizaje.
- Mantener consciente al discente de los logros y desaciertos en el proceso de enseñanza - aprendizaje.
- Asignación de calificaciones o notas justas de acuerdo a los logros del estudiantado.
- Juzgar la viabilidad de los programas, lo que sugiere la repetición de contenidos cuando no han sido asimilados por los educandos.
- Planear continuamente experiencias de aprendizaje motivadoras, creativas e innovadoras.
Entre las características de la evaluación:
- Como docentes debemos establecer diferencias entre el significado de medición y evaluación y llevarla a la práctica.
- Los valores enriquecen la actividad evaluativa.
- La evaluación es de carácter total o holística.
- La evaluación posee un carácter constructivista, ya que debe estar encaminada a la construcción de nuevos aprendizajes a partir de experiencias previas.
Tipos de evaluación:
- Diagnóstica: identifica los aprendizajes y experiencias previas del discente y nos permite detectar vacíos cognitivos, fallas. La utilizamos en clase mediante lluvia de ideas o preguntas exploratorias.
- Formativa: también se le llama de proceso o concurrente, y es de carácter formativo u orientadora.
- Sumativa: se le conoce también como final o integradora. Se orienta a la verificación del grado de alcance de los objetivos y se utilizan códigos valorativos o notas para la misma.
Consideraciones a implementar en el acto docente:
- Realizar análisis de las pruebas realizadas.
- La evaluación como proceso implica que el docente esté atento a la metodología empleada a la hora de impartir contenidos y su impacto en los educandos. Se debe tomar en cuenta el nivel de participación del estudiantado y realizar pruebas formativas.
- Al evaluar, se les debe señalar a los estudiantes la temática de evaluación, a saber: los criterios, instrumentos, técnicas y estándares que se emplearán.
- El docente siempre debe prepara material correctivo de las pruebas que realiza.
- Entregar la información de los resultados de la evaluación al estudiante.
- Se debe dar información positiva y estimuladora en el momento de entregar resultados al estudiante. Nunca debemos decirle a un niño que no pasará al próximo nivel, ni avergonzarle. En caso de no lograrse los objetivos de aprendizaje, el docente debe remitirse al mismo contenido utilizando otra estrategia.