Diversas Estrategias Para Exponer Contenidos
En la exposición de los contenidos pueden utilizarse diversos procedimientos, los más importantes de los cuales son los verbales con sus diferentes variantes y los intuitivos, que se utilizan como elementos de apoyo. La finalidad didáctica es crear situaciones de aprendizaje, clima de trabajo, estimulaciones, reflexión, análisis críticos, motivación, proponer modelos y moderar debates, entre otros.
Los métodos verbales tienen su validez, a pensar después de haber sido cuestionados debido al uso excesivo y exclusivo que en una determinada época hizo de ellos la enseñanza. La palabra es el instrumento didáctico por excelencia, el de mayor trascendencia histórica y el que más se ha desarrollado. Esto se debe a que el lenguaje verbal es una forma específica de conocimiento, pues se basa en la comunicación, un elemento consustancial al ser humano, decisivo para la configuración de la sociedad y la cultura. Muchos autores sostienen que los métodos didácticos apoyados fundamentalmente en el lenguaje oral y escrito (que algunos denominan medios de instrucción) son aptos para el desarrollo de todas las funciones de enseñanza, con limitaciones solamente en la presentación de estímulos o de contenidos en principios no verbales.
Forman parte de los métodos no verbales un conjunto de tareas específicas a las que el profesorado deberá recurrir, como la exposición, la interrogación y el diálogo.
La Exposición
La exposición es la base de lo que denomina la lección o clase magistral o sesión expositiva, especialmente útil para informar y exponer los hechos, los conceptos y las ideas, y naturalmente también las relaciones, los principios, los criterios y las opiniones que mantienen diferentes autores sobre el tema que se trata, así, como para expresar las propias consideraciones al respecto.
La exposición del contenido debe permitir que el alumnado adquiera una visión global del tema. Para ello, los temas se presentan de forma sistemática y conectada unos con otros. Esta manera de actuar está relacionada con los procedimientos lógicos, es decir, se trata de articular los contenidos ordenadamente.
En la exposición concreta de cada tema o lección es necesario proceder con cierto orden, mediante los siguientes pasos:
Creación de Conceptos
Presentación esquemática del tema: bloques y apartados más importantes y su secuencia. Es una sesión inicial de orientación que pretende despertar la atención y el interés del alumnado. Posteriormente se dedica algún tiempo para que los alumnos revisen y discutan sus propias ideas (elicitación).
Desarrollo Sucesivo de los Apartados
Puede hacerse mediante la transmisión directa del docente o por la intervención de pequeños grupos. En este último caso se pide a cada grupo que reflexione sobre sus propias ideas (a partir de un problema, una lectura, un ejemplo). Cuando se tienen las ideas, se identifican semejanzas y diferencias entre ellas y se señalan sus aspectos fundamentales.
Fase de Reestructuración o Síntesis Final
En esta fase se recopila la idea o las ideas capitales de la lección. Puede incluir desde la ampliación de la gama de situaciones en la que se aplica el concepto, hasta la construcción de puntos de referencia para las nuevas concepciones o para desarrollar la base de nuevas experiencias.
Información sobre la Documentación
Recopilación de la documentación necesaria para ampliar, estudiar y profundizar en el tema. También conviene establecer situaciones para que los estudiantes prueben y apliquen para que los estudiantes prueben y apliquen las concepciones adquiridas, si es posible durante la secuenciación de la clase, y si no, en los ejercicios. Este sistema permite tratar los contenidos que se consideran más significativos.
Tal y como se ha pretendido reflejar, hay que aludir explícitamente, aunque sea en unas pocas líneas, al hecho de que la clase expositiva no está reñida con la participación activa del estudiante. El docente debe mantener una postura activa –crítica respecto de aquella que se trabaja y puede expresar en todo momento su punto de vista particular al respecto. Es más, el mismo maestro o profesor debe invitar con su planteamiento y actitud a que los alumnos se expresen libremente. Por lo tanto, no hay que dejarse llevar por tópicos y correlacionar burdamente clase expositiva y pasividad del alumnado.
El Diálogo
El diálogo puede introducirse durante el proceso de trabajo de los temas o una vez finalizado éste. También deben estar presentes otras metodologías incluidas en las tareas de propuesta de actividades, de orientación y de evaluación. Es necesario incentivar el diálogo para el trabajo en equipo y el trabajo del grupo clase mediante una actitud abierta, tolerante y no directiva, que facilite la libre expresión de las ideas, exigiendo únicamente el respeto hacia la libertad de expresión del otro. En estas sesiones de trabajo en grupo, del diálogo puede derivarse la motivación hacia un determinado saber, es decir, que ofrece la posibilidad de enriquecimiento mutuo. También se puede recurrir al diálogo durante las sesiones de tutoría y en la hetereoevaluación.
Reconociendo las posibilidades que ofrece el diálogo conviene advertir que en algunas ocasiones presenta ciertas limitaciones en el contexto escolar. Así, ocurre por ejemplo, cuando el profesor no tiene la habilidad necesaria para dirigirlo, o cuando el alumnado no posee el nivel necesario de conocimientos o de léxico para expresarse, Sin estos requisitos, el diálogo no cumple su función principal, que es la exploración de las nuevas ideas relacionadas con los aspectos que se abordan en el estudio de un conocimiento.
Los pasos generales que facilitan el desarrollo del diálogo en la clase son los siguientes:
- Presentación del problema o de la información por parte del educador. Formulación de cuestiones concretas, sometiéndolas a la consideración y al análisis de los estudiantes para dialogar sobre ellas.
- Intercomunicación de los alumnos con el docente para precisar los puntos pertinentes y el objeto del debate.
- Intercomunicación del alumnado en pequeños grupos para profundizar en el problema. En este momento el maestro o profesor debe inhibirse de dirigir las opiniones de los alumnos. La importancia de la discusión en pequeños grupos es manifiesta, supone discutir y expresar las ideas y afrontar actividades de construcción práctica en las que se aplican las concepciones.
- Debate del grupo clase después de las aportaciones de cada pequeño grupo. Al acabar debe procederse a recapitular sobre los puntos fundamentales. En esta etapa y hasta llegar a la síntesis final, la tarea del docente consiste en moderar el diálogo y en conducir al grupo a una reflexión fructífera.
En resumen, el diálogo y el debate son valiosos en la medida en que generan participación, reflexión, acción, y porque incentivan el espíritu crítico del alumnado.
La interrogación
Por lo que respecta al otro método didáctico verbal, resulta impr escindible en el desarrollo de la actividad docente.
Algunos autores consideran que este método puede ser planteado de acuerdo con tres finalidades:
1. Estimular el pensamiento mediante las preguntas adecuadas para despertar el deseo de información sobre algo en concreto.
2. Determinar el estadio mental del alumnado, es decir, descubrir como piensa o qué actitud manifiesta.
3. Comprobar y fomentar el conocimiento de aspectos nuevos.
De cuanto se ha dicho puede deducirse que el educador debe utilizar el método de interrogación, la formulación de preguntas, tanto con fines evaluativos o de diagnóstico (conocer el grado de información que poseen los alumnos antes y después del trabajo de aula o de las prácticas, o el grado de habilidades adquiridas en el curso del aprendizaje, etcétera, como incitar a los alumnos a que se planteen los problemas e interrogantes o busquen soluciones. En este caso los fines se orientan hacia el desarrollo del espíritu crítico y de la autonomía personal, a la estimulación de la sensibilidad para percatarse de los problemas, detectar interrogantes, reflexionar y enfrentarse a ellos.
Además de los métodos verbales, pueden emplearse los métodos intuitivos mediante el uso de esquemas, organigramas, dibujos o materiales audiovisuales, como transparencias, grabaciones en video, etcétera. Por un lado, estos procedimientos pueden integrarse en la propia dinámica de la clase como instrumentos de motivación como elementos de apoyo; y por otro, se puede recurrir a ellos fuera del aula, desplazándose al lugar en el que se encuentran , para reflexionar posteriormente sobre sus aportaciones en el aula.
Estrategias para la Exposición de Contenidos
| Fases | Propósito | Estrategias |
| Orientación | Crear interés y centrar contenidos. | Actividades prácticas, problemas reales para resolver, demostración del docente, videos, artículos. |
| Elicitación de las ideas |
Que el alumno y el docente sepan cuales son sus ideas previas. |
Actividades prácticas en pequeños grupos de discusión seguidas de una exposición pública informal. |
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Restructuración de las ideas
Clarificación e intercambio
Exponer en situaciones de conflicto
Construcción de nuevas ideas
Evaluación
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Que el alumnado conozca la existencia de enfoques alternativos a los suyos:
Reconocer ideas alternativas y hacer en examen critico.
Ideas existentes
Modificar, ampliar o cambiar ideas preexistentes.
Ideas recientemente construidas.
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Grupos pequeños de discusión e informe posterior.
Explicación del docente, experiencias personales, lecturas.
Discusión, lecturas, preguntas.
Trabajos prácticos, proyecto de trabajo, investigación, explicación del docente.
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| Aplicación de las ideas | Aplicación de las ideas construidas en situaciones nuevas y conocidas. | Escritos personales, actividades prácticas, resolución de problemas, proyectos de trabajo. |
| Revisión | Comprensión del cambio de ideas y familiarización con los procesos que conducen al alumnado a reflejar cómo han cambiado sus ideas. | Escritos personales, discusión en grupo, diarios personales, carteles de revisión del trabajo. |