Crianza Basada en Valores

Después de hacer un análisis profundo de la situación actual de los (as) jóvenes en nuestro país y de los diferentes problemas en los que se ven envueltos, pienso que los principales responsables de estas situaciones son los padres y madres de familia que en su momento no han sabido orientar a sus hijos y peor aún no han sabido jugar un papel preponderante en la vida de los mismos, ya que han permitido que elementos extraños tomen el control de la vida de estos muchachos y para asegurarlo no es necesario hacer grandes estudios, sólo basta con lo que vemos a nuestro alrededor, en nuestras comunidades, en nuestras familias.
Es comprensible hasta cierto punto que en la actualidad nos vemos obligados a alejarnos del hogar por muchas horas, pero tenemos que mantener un contacto permanente con nuestros hijos, que ellos sepan que nos interesan, que estamos pendiente de ellos y principalmente que dentro de toda esta vida convulsionada siempre ellos tendrán un espacio, un tiempo y que jamás vamos a permitir que nadie usurpe nuestro rol y mucho menos que ocupe nuestro lugar, que ellos son y siempre serán número uno en nuestras vidas.
Para lograr que nuestros hijos sean ciudadanos ejemplares y modelos a seguir, la crianza de los mismos debe estar basada en una serie de valores que quedarán arraigados en ellos para toda la vida y son estos valores los que por siempre le van a decir lo que esta bien o mal y lo que se puede o no se puede hacer según sea el caso, todo esto debe ir de la mano con buenos ejemplos.
Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud.
Ninguno de estos valores son nuevos. Cada uno de ellos representa lo mejor de cada ser para vivir plenamente y en armonía con el mundo de crear y sustentar las relaciones humanas con dignidad y profundidad. Los valores a los que nos referimos son conocidos como universales y son los siguientes:
La honradez, una de las mayores virtudes del ser humano, pues incluye la confianza que se le puede tener a esa persona en todo ámbito de la vida.
La bondad, que se entiende como el valor supremo de la conducta humana. Gandhi es en este sentido, el ejemplo más claro que podemos encontrar a lo largo de toda la historia.
La solidaridad, la cooperación para con otras personas es clave para que todos juntos podamos lograr los objetivos y mejorar día a día.
La libertad, uno de los “tesoros” que no podemos perder los seres humanos, poder decidir por nosotros mismos, tener la posibilidad de optar en todos los aspectos de nuestra vida.
El respeto, reconociendo así la dignidad y los derechos de todas las personas.
El amor, la fuerza de la unión y la armonía que nos permite sentirnos seguros de nosotros mismos entre una gran cantidad de sensaciones más que nos despierta. Hay que aclarar que no es exclusivo para el amor hacia una pareja, sino que aquí se integra el amor en el sentido más amplio de la palabra.
La tolerancia, tener la capacidad de escuchar a los demás y respetar sus opiniones.
La paz, que nos garantiza la armonía a todos los seres humanos.
La responsabilidad, teniendo capacidad de asumir tareas y compromisos cumpliendo con ellos.
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