Tácticas para motivar a los niños
Los niños deben aprender a motivar sus impulsos, sus deseos y voluntades desde que son muy pequeños. De este modo, aprenderán no sólo a controlarse, sino también a esforzarse para conseguir lo que desean.
Deben aprender que sólo con el esfuerzo se consigue y alcanza lo que se propone. Para lograrlo, es necesario hacer que los niños conozcan sus fortalezas a través de una motivación positiva. Esto les promoverá una buena autoestima, madurez y responsabilidad poco a poco.
La capacidad de exigencia amable de los padres y profesores va a marcar en buena medida el desarrollo de la capacidad de trabajo, esfuerzo y las virtudes de los niños.
No se puede exigirse que de la noche al día el niño aprenda a controlarse. Es necesario tiempo, paciencia, renuncias y sacrificios. Para que un hábito bueno se convierta en virtud, es necesario que los niños entiendan qué hacen, por qué lo hacen, además de cómo lo hacen.
Las virtudes y los valores son las que pueden ayudar al niño a controlar su voluntad y promover el esfuerzo.
Aquí le presentamos algunos consejos que pueden ser aplicados en tu familia:
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Que los niños terminen sus tareas antes de ir a jugar.
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Motivar positivamente sus buenos comportamientos e intentar hablar con ellos acerca de las situaciones negativas.
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Reconocer su interés y sus esfuerzos.
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Dar ejemplos (de disciplina, de comportamiento entre otros).
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No decir jamás frases negativas como "eres un desastre", "eres impaciente".