Actualmente, se reconoce que la infraestructura y la provisión de equipamiento y conectividad a los centros educativos es una condición imprescindible–aunque no suficiente– para la integración de las TIC en la educación. Si bien en la región de América Latina hubo importantes avances, también persisten brechas en el acceso según los diferentes grupos sociales. Se trata de analizar cuestiones vinculadas con la cantidad y calidad del equipamiento en las escuelas; el nivel y alcance de la conectividad, la disponibilidad de soporte técnico; las estrategias de mantenimiento, actualización y renovación; y las decisiones relativas al reciclado y a los desechos electrónicos, colocando el énfasis sobre los actores intervinientes.
El avance de los cambios planteados por las tecnologías de la información y comunicación resulta de tal magnitud e impacto en la vida cultural, social, política y económica, que obliga a pensar políticas públicas que, al tiempo que ubican las tecnologías al servicio de la agenda para el desarrollo, no pierdan de vista un horizonte democratizador.