Objetivo:
- Desmitificar y perder el miedo al esqueleto;
- Conocer el sistema óseo;
- Observar, comparar.
Asignatura: Ciencias Naturales
Recursos didácticos:
Un esqueleto (en lo posible de tamaño natural),
Radiografías de distintas partes del cuerpo, rotuladores (marcadores o fibras), folios (con una silueta para los niños de 5 años), cola de vinilo (para los de 4 años).
Variaciones didácticas
Si no se dispone de un esqueleto de talla real, se puede utilizar uno más pequeño o una buena fotografía de gran tamaño.
En caso de que el dibujo de los niños se ajusta bastante a la realidad, se les puede pedir que dibujen el esqueleto sin necesidad de la silueta.
Otra opción es comparar el sistema óseo humano con una imagen del esqueleto de algún animal que les sea familiar.
Recordamos:
A los niños suele asustarle el esqueleto. Por ese motivo es importante que la docente los estimule previamente para que exploren su propio cuerpo y lo relacionen con él.
Nuestro sistema óseo
El docente reúne al grupo y charlan acerca de las partes blandas y de las partes duras del cuerpo. Invita a tocarlas en el propio cuerpo y en el de los compañeros. Asocia las partes duras a los huesos.
A los niños de 5 años les entrega una silueta del cuerpo y les pide que dibujen los huesos como ellos piensan que están dispuestos.
El docente presenta el esqueleto y nombra las partes del cuerpo: cabeza, cuello, brazos, etc. Traza la trayectoria de los huesos e intenta tocarlos en el propio cuerpo. Pide a los niños que palpen los suyos. Busca huesos largos, cortos, redondos, planos.
Luego observan las radiografías asociándolas con el esqueleto. Comentan lo aprendido y lo comparan con los dibujos realizados. El docente toma nota de los comentarios.
Finaliza con una actividad de evaluación: Realiza un rompecabezas con las distintas partes del esqueleto recortadas. Pide a los niños que dibujen los huesos sobre una silueta con el modelo del esqueleto.