Juegos de Antaño
En aquellos tiempos de mi abuelo, los juegos eran diferentes a los que son hoy día. Aquellos juegos despertaban la curiosidad, el espíritu explorador que todo niño lleva dentro, sudábamos hasta más no dar, reuníamos a la mayor cantidad de niños de la barriada y luego rendidos de jugar nos sentábamos en círculo alrededor del abuelo , a escuchar los cuentos de miedo que tenía para nosotros y luego a dormir cansados de tanto jugar.
Algunos de éstos maravillosos juegos eran...
Carreras de Saco
Reuníamos unos 10 sacos vacíos de arroz o maíz poníamos una línea de salida y otra de llegada con cenizas del fogón, nos metíamos los sacos hasta la cintura y contamos del 1 al 3 y a correr el primero que llegaba se ganaba el mejor mango o la mejor guayaba o un pedazo de cocada.
Saltar Soga
Al llegar mi abuelo de ordeñar, corríamos a coger la soga para jugar, comenzábamos con el canto de "Mi abuelita", seguíamos con "Osito" y terminábamos con el canto de " Los enamorados", ya exhaustos saltábamos en grupos de tres.
La Gallinita ciega
Nos reuníamos todos los niños en el patio de la casa nos sorteábamos y uno hacía de gallinita ciega, a esa persona se le colocaba un paño en los ojos, se le daba unas vueltas y nosotros nos escondíamos; al encontrar la gallinita ciega a uno de nosotros tenía que adivinar quién era y ese la quedaba.
"Zapatilla va, Oro va..."
Nos colocábamos en círculo alrededor de 10 a 12 niños y uno cantaba "zapatilla va oro va el que mira para atrás se le da un revencazo por detrás" el jugador con un trapo o una media vieja con un nudo lo colocaba detrás de cualquiera al que se lo colocaba sin darse cuenta la quedaba y el otro debía tomar su lugar.
Canicas
Hacíamos en el suelo dos círculos, uno dentro del otro. En el círculo de adentro cada uno colocaba tres canicas. Se dispara una cánica con el dedo pulgar, desde el círculo de afuera hacia donde están las canicas en el círculo de adentro, las canicas que lograba sacar del círculo las ganaba y si su canica quedaba dentro, la perdía. Al caer la noche suspendíamos el juego para evitar la pérdida de alguna canica.
El trompo
El trompo era un juguete de palo en forma de triángulo con un clavo en la punta al cuál enrrollábamos con un hilo y lo hacíamos "bailar", el trompo que más demoraba en parar era el que ganaba. También hacíamos un círculo grande en el centro colocábamos un trompo y el jugador que sacaba el trompo ganaba . !Ay que tiempos aquellos!
La Queda
Éramos más de una docena y tomábamos una lata de soda o de aceite y la llenábamos de piedra, luego la sellamos achurrándola, y sorteábamos para ver quién la quedaba, al que la quedaba le tirábamos la lata lejos, en lo que buscaba la lata nos escondíamos y él empezaba a buscarnos, a medida que nos encontraba decía en voz alta un, dos, tres Juan que está detrás del pilón y así daba la posición de cada uno y al último que podía o no salvarnos gritando !salvación¡ si nos salvaba la quedaba el mismo, sino el primero que encontraba.