La cumbia en Panamá

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La Cumbia

 

La profesora Dora Pérez de Zárate publica en el periódico La Prensa un artículo especial en el Suplemento Educativo, septiembre de 1985, sobre el término “Cumbia”. En él nos menciona que este término no aparece en muchos diccionarios y sólo nos da el significado expresado en el de la Real Academia Española que lo describe como baile de negros; sin embargo, recopiló diversas opiniones de famosos investigadores nacionales e internacionales que han dedicado gran parte de su vida al estudio de las manifestaciones populares de cada país; entre los que podemos mencionar: Matilde Obarrio de Mallet (panameña), Samuel Lewis (panameño), Fernando Ortiz (cubano), Narciso Garay (panameño), los hermanos Delia y Manuel Zapata olivilla (colombianos), los esposos Dora y Manuel Zárate (panameños) y otros.

Matilde Obarrio de Mallet, registra “La Cumba” como baile panameño, referencia encontrada en los artículos escritos por Samuel Lewis.

Don Fernando Ortiz, habla que Kumba, Kumbé y Kumbí se castellanizan sustituyendo la letra “K” por la letra “C” y se denominan en el género de “Tambores o Bailes”.

Cumba – Kumba, palabra africana de las tribus Bantú, significa “rugir, escandalizar”. Agrega que cumbé, Cumbia y cumba, eran tambores de origen africano en Las Antillas.

Narciso Garay, panameño pionero de la investigación en nuestro país, sobre el particular comparte la opinión dada por el cubano “Ortiz” en cuanto que “Cumbia” y “Cumbé” tienen la misma raíz; así lo afirmó en su libro “Tradiciones y Cantares de Panamá (ensayo monográfico), en la página 197.

Delia y Manuel Zapata Olivilla (colombianos) alegan la paternidad de este género “Cumbia”. Hablan de su origen en Cartagena, Colombia.

Manuel y Dora Pérez de Zárate, señalan que en este tema de Cumbia no han encontrado confirmación de ninguna de las tesis antes mencionadas; pero, anotan, es seguro que éste no es un baile exclusivamente panameño y que la “cumbiamba” tampoco es cubana sino muy colombiana y “Cumbé” no es exclusivamente “baile”. El profesor Manuel Fernando Zárate, no justifica como fue que Narciso Garay, omite en su criterio que el término “cumba” con “C” o el “Kumba” con “K” es donde aparecen los verdaderos antecesores de “cumbia”.

En conclusión, se puede apreciar que hay varias “aristas” donde se puede escoger el origen, el término primitivo para la voz “cumbia”.

La cumbia es el único baile popular de ronda que tenemos en Panamá.

Los indígenas cuentan con unos bailes que son de ese tipo, pero no encontraron el acervo popular, más, no han dejado de ser etnográficos, casi desconocidos por el resto de los panameños; valga advenir, que ellos no usan tambor si se interpreta la cumbia.

Estudios en Panamá (Narciso Garay y los esposos Zárate) clasifican la coreografía de la cumbia en dos géneros; la de calle – cumbia plebeya y callejera – y la de los salones – cumbia de salón-.

La “cumbia plebeya y callejera”. Hoy denominada "cumbia suelta con velas” es aquella en la cual el hombre invita a bailar a la mujer ofreciéndole un manojo de velas encendidas que la bailadora sostiene en la mano mientras ejecuta un movimiento de cadera tenue sin el menor gesto de indecencia, bailan alrededor de la orquesta que se sitúa alrededor de la orquesta que se sitúa en el centro del baile.

La “cumbia de salón” o amanojada o curachera (más rápida que la antes mencionada) realizada en los jardines de bailes comerciales o eventos especiales en todas las clases sociales, en ella existen los mismos elementos plásticos que en la plebeya se excluye el movimiento de la cadera, propios de La Chorrera y de Darién.

Los músicos se sitúan en medio del círculo para las ejecuciones de sabor más primitivo. Y, fuera de éste, para las menos primitivas y, por lo tanto, más elaboradas, como son las ocueñas.

Para la cumbia se utilizan instrumentos según la región: tambores, la caja o tambora, las maracas, guácharas, el violín y el acordeón. Existe también la “cumbia mejorana” en la que sólo se usa un instrumento, la guitarra mejoranera.

En las poblaciones santeñas y herreranas se baila en las modalidades de cumbia amanojada, serrucho, etc., y resulta ser la que más se ha dificultado en todo el país, con esquema de baile de salón. En Pacora, Chepo y Chimán, cada una de ellas tiene sus cualidades propias.

Su música es viva, de ritmo binario, en división 2/4.

En gran parte de nuestro país la cumbia es cantada. Los textos son cortos, incisivos, a veces picarescos y sugeridores de cosas fuertes. La cumbia amanojada tiene textos literarios largos y su música y letra son mucho más elaboradas que los de las cumbias sueltas.

Es importante advertir que no debe confundirse el atravesado como una cumbia suelta. Las denominaciones de cumbias abiertas y cerradas sólo viven en los conjuntos de aficionados (Conjuntos de Proyecciones y otros)

 

Autor

Nisla Vergara

Fuente

La voz, El Canto y La Proyección folklórica.
Ficha Técnica del Artículo
Por Contenido

Descripción

La cumbia es una expresión musical que llega a América de África, donde se mezcla, el ritmo, el erotismo y la sensualidad.
Casi en todo los países latinoamericanos existen variedades de este género musical, de canto y baile.

Temática

Cultura

Tipo de Recurso Didáctico

Pinceladas de Folklore Panameño
Propiedad Intelectual

Otros Colaboradores

Natasha M. de Miranda
Información Pedagógica

Áreas

Estudiantes Docentes Familia y Comunidad Educativa

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