
Historia de una Hija, Hermana, Maestra y Madre

“Hilda E. Castañeda Sánchez”
A ella, dedico el día de las Madres
Mi madre; hermana y madre también de sus siete hermanos, que con mucho coraje y empeño procuró que estudiaran y fueran profesionales. En esa época los jóvenes darienitas que terminaban la primaria, entre las opciones estaba ser agricultores o pescadores. Sin embargo, este no fue el destino de sus hermanos gracias a la decisión y compromiso en cambiar el destino propio y el de cada uno de ellos.
Hilda Castañeda Sánchez, nació en el pueblo de Garachiné, provincia de Darién en 1928. Sus padres humildes agricultores, con gran esfuerzo la enviaron a los 12 años (1940) a continuar estudios en la capital, ciudad de Panamá. A partir de ese momento las esperanzas estaban puesta en ella.
Su Padre, con gran esmero le enviaba la cantidad de apenas B/. 2.50 mensuales, mesada con la que vivió en el barrio del Chorrillo: “era en un cuartito pequeño y oscuro, dormía en el piso…aguanté mucha hambre y bajo lluvia o sol acudí al Liceo de Señoritas; a golpes aprendí a cuidar de mí misma…no tenía otra opción”; decía ella al contar la experiencia de aquellos años.
En 1944 a la edad de 14 años empezó a trabajar en su pueblo natal “Garachiné”, tiempo después trabajo como maestra sin grado ganando B/. 60.00 mensuales, salario con el cual asumió la firme responsabilidad de la educación de cada uno de sus hermanos trasladándolos a la capital, brindándoles la oportunidad de cumplir con estudios a nivel de secundaria y así posteriormente con la universidad, lo cual hicieron de forma obediente y satisfactoriamente, convirtiéndolos a todos en los profesionales que son hoy día.
Hilda E., como sus hermanos cariñosamente la llamaban, agotó todos los recursos que le ayudaron a cumplir con el compromiso de educar, sacar a sus hermanos adelante, para ello acudió a amigos y agiotistas (prestamistas) cuando el dinero no alcanzaba, procurando asertivamente que ningún hermano abandonara el camino hacia la meta prometida. Un ejemplo de su firme compromiso lo dejó ver cuando su hermano menor; Alfonso, no pudo continuar la carrera de medicina en la Universidad de Panamá, ella movió cielo y tierra, consiguió un préstamo teniendo la oportunidad de pagar a su hermano en México los estudios; hoy día médico "Radiólogo" en la CSS siendo así un un orgullo en la familia.
Además, nunca prestó atención a quienes aconsejaban abandonar su empeño… “estás desperdiciando tu juventud, nadie te lo va agradecer…”.
Muchos años después su acción sirvió a otras familias del pueblo para tomaran la decisión de enviar a sus hijos a estudiar a la capital.
Hoy día todos sus hermanos son profesionales y reconocen que sin el esfuerzo que ella hizo, nunca hubieran podido estudiar y salir de la pobreza.
Un saludo hasta la eternidad, "Gracias Mamá, por tu heroico legado de amor":