Para niñas, niños y adolescentes, la cocina es un laboratorio para la experimentación con tantas posibilidades como las que podría tener un científico con sus tubos de ensayo: allí es posible hacer mezclas sorpresivas y, entre cacerolas y ollas, permitir que la magia suceda. Los sabores se transforman cuando se fusionan, las masas se convierten en panes o tortas gracias al calor, las formas cambian cuando se someten a procesos de cocción, horneado o asado, y hay tanto gusto como risas, goce y descubrimiento. Cocinar es entrar en un territorio que permite la exploración sensorial y generar vínculos con los alimentos cuyos efectos pueden durar toda la vida. De hecho, pocos lazos son más emocionales en la vida de un ser humano que los de la comida, porque además de estar vinculados a recuerdos de infancia se convierten con el paso del tiempo en parte de la identidad de cada persona. Buena parte de los alimentos que consumen los niños, las niñas, y los adolescentes de hoy marcarán significativamente su memoria del mañana. Actos como hundir las manos en un cuenco de lentejas secas, acariciar el lomo de las berenjenas recién cortadas, ver el rojo intenso de un pimiento, recoger una fruta cuando apenas cae del árbol, oír el llamado a comer su almuerzo favorito o ver el proceso de preparación de un alimento, lo reconectan con lo mejor de sí. Con la idea de que cocinar sea tanto un ritual como una celebración, una fiesta que estreche los vínculos familiares, permita la integración, reconozca el legado de culturas y tradiciones milenarias y recobre el goce de innovar, UNICEF presenta este libro, creado para contribuir a estrechar en familia el vínculo con el origen de los productos. Acercarse a los alimentos y transformarlos ayuda a fomentar una mejor alimentación de los niños, las niñas y los adolescentes de nuestra región. Cuando ellos prueben las recetas, compartidas por los generosos chefs que participaron en este libro y sepan que sus manos son capaces de convertir productos vivos en preparaciones propias que, con fortuna, puede cambiar su relación con los alimentos, entenderán que cocinar es un símbolo de creación, un centro de investigación, un laboratorio de exploración y un lugar de aprendizaje extraordinario.
Bernt Aasen Director Regional a.i.
UNICEF para América Latina y el Caribe

Volver a la cocina significa ofrecerles a los niños una manera sencilla y profunda de promover la alimentación sana a través del juego más interactivo, diario y creativo de la historia de la humanidad: cocinar.
En este libro, como parte del compromiso de UNICEF con los niños, niñas y adolescentes de nuestra región, incluimos recetas creadas por 19 grandes chefs de América Latina en las que apostamos por estrechar el vínculo familiar al permitir que se reúnan en la cocina tanto padres como cuidadores, niños, niñas y adolescentes al mismo tiempo para preparar comidas en familia con alimentos frescos y locales.
Los chefs que participaron en este libro tienen, todos, historias de superación que ahora nos guían como inspiración; todos ellos fueron, por supuesto, niños y niñas que descubrieron el goce de crear en la cocina años atrás y ahora devuelven su saber para aportar a la apuesta de UNICEF por la preparación de alimentos en casa y en familia.
Cada uno de ellos eligió recetas frescas con sabores locales que resaltan la variedad de la despensa de América Latina. Beko, una marca internacional de electrodomésticos, donó recetas en el marco de su campaña Eat like a pro, o Come como un campeón, una iniciativa global que ayuda a los padres de todo el mundo a alimentar a sus hijos con alimentos más saludables.
Este libro fue pensado para que estas recetas sean preparadas en ocasiones especiales por los niños, niñas y adolescentes de hoy que quieran divertirse y crear en la cocina de su casa, y para que, además, cocinar se convierta en un motivo de goce y unión en las familias.
