Yo Hago

-A A +A

Las buenas intenciones están sobrevaloradas y las buenas

acciones son subestimadas. Nuestra vida es medida por

nuestras acciones, no por nuestras intenciones. Sin embargo, la

mayoría de nosotros queremos ser valorados por nuestras

intenciones, no por lo que hacemos. ¿Importa en realidad si

queremos o intentamos verdaderamente hacer algo, pero

terminamos no haciéndolo? No hacer nada es lo mismo que

tener la intención de hacerlo, pero nunca llevarlo a cabo

realmente.

Para el éxito, hay una diferencia entre saber lo que debemos

hacer y hacerlo, porque al hacer pones por obra una acción. Las

lecciones que aprenderás te ayudarán a cerrar esa brecha

entre «algún día y hoy»…. entre «ocasional y continuamente»…

entre «soñar y hacer»…. entre «¡desear y lograr!».

La acción es la base del éxito. Tal vez no tendrás éxito con cada

acción, pero sin acciones ningún éxito es posible. La vida

recompensa las acciones. Para ir de donde estás ahora a donde

quieres llegar, se requiere de movimiento; incluso cuando la

acción correcta no llega a funcionar, te da información. Este tipo

de fracaso origina nuevas opciones, los científicos saben esto

muy bien. Su índice de fracasos es muy alto porque están

experimentando continuamente; su éxito surge de los fracasos

que experimentan.

El tiempo juega en contra de todo lo que está estancado. Las

máquinas que no se usan, se oxidan. El agua que no se mueve, se

vuelve tóxica. Los grandes tiburones blancos y los tiburones

ballena que no nadan, se sofocan. Albert Einstein dijo: «Nada

sucede hasta que algo se mueve». Nuestro error fatal es querer

ser motivados antes de tomar acción.

No quiero levantarme de la cama hasta que…

No quiero realizar mis quehaceres hasta que…

No quiero hacer mi tarea hasta que…

No quiero hacer ejercicio hasta que…

No quiero practicar hasta que…

Eje Transversal

Educación en Valores

Documentos

AdjuntoTamaño
Icono PDF Yo Hago82.58 MB

Imágenes para el Contenido

Vote

0
X
2 + 5 =