Los textos informativos presentan datos objetivos la sobre la realidad de manera clara y ordenada para que el lector comprenda la información con facilidad. No incluyen emociones ni opiniones del emisor. Las noticias, las crónicas periodísticas y los artículos de revistas son ejemplos de este tipo de textos. Las principales características de los textos informativos son las siguientes:
- Su propósito es que los lectores comprendan un tema.
- El lenguaje empleado es claro y preciso para que el mensaje sea comprendido en la primera lectura. No se utilizan metáforas, palabras con doble sentido ni términos ambiguos.
- La información se presenta de manera objetiva, por ello no aparece el punto de vista del emisor ni su posición personal frente a un tema.

Para comprender un texto informativo es recomendable hacer lo siguiente:
- Leer con atención el texto completo, tanto las palabras como las imágenes, ya sean fotografías, dibujos, diagramas, líneas de tiempo o infografías. Conviene también prestar atención a los elementos paratextuales, como el tamaño de los títulos y subtítulos, las notas al pie de foto y los textos con letras más pequeñas.
- Buscar en el diccionario los términos desconocidos. Para comprender un texto en su totalidad, es imprescindible entender el significado de todas las palabras conforme se avanza en la lectura.
- Anotar el tema general y las ideas principales del texto. Se puede realizar un esquema de ideas para visualizar de forma global el contenido del texto.
Autor
MEDUCA/Dirección Nacional de Curriculum y Tecnología Educativa
Otros Colaboradores
Ing. Isaac Tejera
Áreas
Estudiantes Primaria EspañolGrado Escolar
- Sexto Grado
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