Tío Conejo y Tío Tigre
Narrador: Dicen que una vez estaba Tío Conejo a la orilla de un río. Era casi medianoche y, en lo alto, la luna brillaba en su cuarto creciente intensamente.
(Sale Tío Conejo, que saca de su chácara un pedazo de raspadura y una rebanada de queso).
- Tío Conejo: Ah, ah, ah, las travesuras del día de hoy me han dado mucha hambre. Comeré un poco de raspadura con queso y luego reposaré debajo de este árbol observando la luna y las estrellas brillar.
- Tío Conejo: Ah, ah, ah, las travesuras del día de hoy me han dado mucha hambre. Comeré un poco de raspadura con queso y luego reposaré debajo de este árbol observando la luna y las estrellas brillar.
- Tío Sapo: (Aparece saltando de entre los matorrales). ¿Qué haces aquí tan solito Tío Conejo?
- Tío Conejo: Aquí descansando para recuperar fuerzas,
- Tío Sapo. Recuerda que soy muy listo y siempre necesito estar en forma.
- Tío Sapo: Oye Tío Conejo (se le acerca). Estos son los dominios de Tío Tigre, ¿no te da miedo estar solito?
- Tío Conejo: Para nada, Tío Sapo.
- Tío Sapo: Tío Conejo (lo mira de reojo), Tío Tigre siempre ha dicho que él quiere tenerte como cena, ten mucho cuidado.
- Tío Conejo: ¡Ju, ju, jui! Descuida, Tío Sapo. Soy muy listo para él y no dejaré que me atrape.
- Tío Sapo: No confíes en tu suerte, Tío Conejo. Deberías ir a tu madriguera o te atrapará.
- Tío Conejo: Mira, Tío Sapo, la noche está muy hermosa; deseo estar bajo la luz de la luna y contemplar las estrellas.
(Agarra su sombrero, se lo pone y se recuesta al árbol). Tío Sapo: Si así lo prefieres, Tío Conejo, te deseo mucha suerte y hasta luego. (Sale saltando hacia el charco).
- Tío Conejo: (Gritando). Pierde cuidado, Tío Sapo, yo me sé cuidar. (Solo, debajo del árbol). Tengo tanta hambre que me comería la luna, seguiré mi cena.
Narrador: Su mortal enemigo lo estaba acechando, cuando de repente... ¡Grrrr…!
- Tío Tigre: Ajá, Tío Conejo, así es como te quería agarrar. ¡Grrrr…! Tío Conejo: No me comas, no me comas,
- Tío Tigre. No me comas que mi cena está más sabrosa que yo. Si me sueltas, te doy de ella.
- Tío Tigre: Esta vez no te saldrás con la tuya, Tío Conejo. No caeré en otra de tus patrañas.
- Tío Conejo: (Suplicando). No miento esta vez, Tío Tigre, lo que como está muy sabroso. Y si me dejas ir, te daré un poco. Toma, prueba. (Le da un pedazo de raspadura con queso).
- Tío Tigre: Bueno, si se trata de raspadura con queso, no me puedo negar. Dame un pedazo para probar. (Tío Tigre se mete un pedazo de raspadura con queso a la boca y saborea aquel delicioso manjar). ¡Qué rico! Dame más…
- Tío Conejo: (Muy serio). No, no, no Tío Tigre, es mejor que te diga dónde hay más. ¿Estás viendo el pedazo que te di? Todavía quedó la otra mitad.
(Ambos salen caminando hacia el río, donde la luna se ve reflejada en el charco cristalino y le señala el sitio donde hay más raspadura con queso).
Guia de aprendizaje
Documentos:
Autor
Ministerio de Educación, Dirección Nacional de Currículo y Tecnología Educativa
Otros Colaboradores
Ruth Díaz Castañeda, Portal Educa Panamá
Áreas
Estudiantes Primaria Español Docentes Científica Humanística TecnológicaGrado Escolar
- Cuarto Grado
nuevo:
Si