Alocución - Semana del Libro

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Génesis:

El Día del Libro fue instituido por Octavio Méndez Pereira (Ministro de Educación), por el Decreto No. 55 de 16 de julio de 1926, siendo presidente Rodolfo Chiari.

Artículo 1. Institúyese el Día del Libro, con el fin de despertar el hábito de la lectura y el fomento de la cooperación privada para el desarrollo de las bibliotecas escolares de todo el país.

Artículo 2. El día del libro se celebrará cada año el último sábado del mes de agosto.

Artículo 3. Durante el día del libro se celebrarán todas las iniciativas necesarias para el mejor logro de los fines que se buscan tales como conferencias, críticas literarias, colecta de libros en los hogares, etc.

Artículo 4. La Secretaría de Instrucción pública reglamentará los detalles para estas actividades y se nombrará una Junta que se encargará de realizar el programa del caso y de clasificar, seleccionar y distribuir los libros obtenidos por colecta".

En 1942 se creó el Comité Pro Difusión del Libro y Fomento de Bibliotecas, el cual organizó la primera Semana del Libro que culminó el 11 de julio de 1942, con la inauguración de la Biblioteca Nacional.

En 1943 se celebró la primera Feria Nacional del Libro y se fundó la Sociedad Amigos del Libro. Esta Asociación promovió la creación de un concurso literario en los géneros de novela, cuento y biografía, que puede considerarse como el antecedente del Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró.

Mediante el Decreto No. 237 del 27 de mayo de 1957 y por iniciativa del Dr. José Daniel Crespo se estableció la Semana del Libro que se efectúa desde entonces del 22 al 29 de septiembre.

Decreto No. 237 de 27 de mayo de 1957

El Presidente de la República en uso de sus facultades Legales, y considerando

Que la institución de la Semana del Libro es uno de los medios más efectivos para fomentar el hábito de la lectura; Que el desarrollo de esta labor exige concentración y esfuerzo absoluto, por lo que no es conveniente realizarla simultáneamente con otras actividades similares.

Que el Decreto No. 55 de 16 de julio de 1926, en su artículo 2, fija el último sábado del mes de agosto para celebrar el Día del Libro, y en ese mes se celebra también la Semana del Maíz.

Que el 29 de septiembre, aniversario del nacimiento de Don Miguel de Cervantes Saavedra, genio de nuestro idioma, es una fecha de gran significación para los pueblos de habla hispánica:

DECRETA:

Artículo 1. La Semana del Libro se celebrará a partir del 22 de septiembre de cada año, y terminará el 29 del mismo mes, para conmemorar la fecha del nacimiento de Don Miguel de Cervantes Saavedra.

Artículo 2. Derógase el Artículo 2º. Del Decreto No. 55 de 16 de julio de 1926.

Ernesto de la Guardia Jr., Presidente

Víctor N. Juliao, Ministro de Educación

La Semana del Libro:

La SEMANA DEL LIBRO se celebra del 22 al 29 de septiembre, según lo establecido en el Decreto No. 237 del 27 de mayo de 1957, firmado por don Ernesto de la Guardia y Víctor Juliao.

Cada año, en nuestro país celebramos la Semana del Libro, la cual coincide con la fecha de nacimiento de la más grande de las plumas de la Lengua Castellana: don Miguel de Cervantes Saavedra, quien vio la luz el 27 de septiembre de 1547.

La celebración coincide también con la celebración del Mes de la Biblia, el libro por excelencia, donde se encuentra el pensamiento de nuestro Creador, ya que es su forma de comunicarse con la humanidad. Un libro, cuya impronta resulta innegable dentro la producción literaria de la humanidad, si es visto con los ojos gentiles de la literatura.

REDNADE hace propicia la celebración para promover la lectura, pues sabemos que un libro escrito carece de toda función si no se lee. Desde este punto de vista, el momento es oportuno para crear círculos de lectores, para promover la producción de nuestros escritores nacionales, para incentivar a la juventud estudiosa de nuestro país a descubrir los arcanos de lo universal en lo particular y de lo particular en la universalidad, a través de la lectura frecuente, como hábito enriquecedor y humanístico.

Aprovecharemos el escenario para localizar indicadores, que nos permitan formular estrategias emergentes para la lectura y la escritura.

Actividades sugeridas:

  • Exposiciones de los cuentos de FESTICREC elaborados por grado, en las bibliotecas de cada centro educativo o en lugares asignados para tal fin.
  • Dramatizaciones de cuentos de FESTICREC
  • Murales, maquetas de los cuentos
  • Talleres de narradores de cuentos
  • Realizar programación con cuenta cuentos
  • Talleres de ortografía con el vocabulario de los cuentos
  • Talleres de comprensión lectora con la temática de los mejores cuentos de cada centro educativo
  • Conversatorio con los autores de los mejores cuentos
  • Deletreo de palabras. Vocabulario extraído de los mejores cuentos
  • Talleres de narradores de cuentos
  • Dramatización con títeres de los cuentos FESTICREC
  • Talleres de interpretación de lectura (dibujos) de los mejores cuentos de cada centro educativo.

Presentación del (PNPLE) Plan Nacional de Promoción de la Lectura y Escritura “Panamá te invita: lee, escribe y cuenta” con sus diez respectivos talleres de aula que serán desarrollados durante el 2014 como estrategia impostergable para el fortalecimiento de la educación.

Apreciadas autoridades y colegas, continuemos esa labor que hemos iniciado, inyectemos nuevas energías a nuestros proyectos, pues el objetivo es construir una Patria grande, más humana, más solidaria, en la cual todos los panameños podamos cantar al unísono los versos que nos hacen más panameños: “alcanzamos por fin la victoria, en el campo feliz de la unión.”

Recordemos con ejemplo, que la literatura es una especia de alimento vital, para el cuerpo y para el alma, pues como nos indican las sacras escrituras: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que alimenta el espíritu.”

En ocasión de conmemorar la Semana del Libro, consideramos oportuno dar a conocer el…

Decálogo del Libro:

  1. No me maneje usted con las manos sucias.

  2. No me marque con pluma o lápiz, ni con nada.

  3. No desgarre ninguna de mis páginas.

  4. No apoye en mí su codo cuando me lea.

  5. No me deje sobre sillas ni en otros lugares impropios.

  6. No me coloque con las páginas hacia abajo.

  7. No ponga entre mis hojas lapiceros ni otros objetos más gruesos que una hoja de papel.

  8. No doble las esquinas de mis hojas, usa un señalador adecuado.

  9. Colóqueme en mi sitio cuando me haya leído, o entrégueme a quien me ha de guardar.

  10. Ayúdeme a conservarle limpio y nuevo, y yo le ayudaré a ser feliz.

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